Cuando un amor muere...

miércoles, 25 de mayo de 2011

... sabes chiquita a dónde va?




Si las letras fueran vida - así como el verbo se hizo hombre- podríamos saber qué pasa con aquellas palabras que se suicidan. Esas palabras que una vez dichas, incorpóreas y volátiles, siguieron un camino inseguro que provocó que fueran olvidadas.


Las palabras que iban ligadas a algo más profundo que vocales y consonantes interactuadas. Esas palabras que hacían later el corazón y que, de uno a otro momento, ya no provocaban nada.


La pregunta que Bécquer hizo alguna vez:




Dime, mujer, cuando el amor se olvida,


sabes tú a dónde va?




Tan sabia y misteriosa pregunta sin una respuesta concreta.


Aún puedo oír aquellas canciones. Esas canciones que en su época eran todo un mundo.




"Y llegaste tú y me sorprendió el poder que hay en este amor"




Y que ahora no son más que canciones de recuerdos. Sólo recuerdos.




"But all I want is for you to shine. Shine down on me"




Acordes y letras que significaron más de lo que se sentía incluso, porque la música magnifica todo lo que se siente.




¿A dónde te fuiste?.


La memoria deja que tu rostro se dibuje, y aunque una sonrisa se roba de mis labios, ahora no le acompaña más que un dejo de nostalgia.


Porque el amor se esfumó como el agua que se evapora por el sol. El amor que sentí por uno u por otro no es más que una pieza del rompecabeza de la vida.


El amor - aquella emoción que a nadie hace indiferente- se giró en medio de la calle y caminó en dirección contraria. Tras ello las cenizas de un cigarrillo a medio fumar se perdieron con los pasos de los ciudadanos, y no hubo rastro alguno de su dirección. El rumor del corazón se apagó con el sonido de los automóviles. Y ahora todo parece una gran interrogante: ¿desapareció?.




Sí, lo hizo.




L.E


1 comentarios:

Fiona dijo...

PRECIOSAS PALABRAS Y CIERTAS,DOLORAMENTE CIERTAS..
BESOS
FIONA