¿Te puedo confesar un secreto?
Sólo le temo a la muerte.
A esa muerte que se respira en las lápidas negras,
En los ataúdes de madera oscura,
Que se cincela en los mausoleos semejantes a Iglesias.
Temo ese aire opaco de los claveles recién dejados.
El agua de los floreros volteados,
Y el silencio que ulula entre llantos opacados por el correr del viento.
Temo las palabras que no se dijeron en el momento preciso,
Las miradas que olvidaron hablar en el último encuentro;
Los ojos vidriosos de aquellos que saben que recordarán por siempre.
Temo el arrepentimiento que palpita en los cuerpos inertes,
Las bocas apretadas,
Las carnes inflamadas,
Los cabellos que siguen creciendo en los cráneos de los muertos.
Temo los pañuelos que esconden sólo culpa y amargos sinsabores,
Como el te amo que se dijo y no se sentía.
Temo tener que morir para descubrir todo lo que he perdido,
Entre un limbo oscuro y una inconsciencia eterna.
Temo morir en vida y no ver mármol sobre mi cabeza.
Temo respirar una vez más y no sentir- en el instante en que inspiro y el aire entra-
Que mi pecho se expande y mi boca se abre.
Temo creer ser inmortal, y en el momento menos esperado, descubrir que ni yo puedo desafiar al destino.
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Lady E.
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Ayer tuve una conversación interesante sobre mi viaje al este de Europa.
Una de las cosas que más me impresionaron fueron los cementerios de lápidas negras que se expandían por Polonía.
A años de las guerras y de los miedos, aún se puede respirar la opresión.
En el rostro de las ancianas. En los pasos de los niños- todos rubios y sonrientes-, se ve una eterna llama de desdicha que trasciende generaciones.
Polonia, hermoso país, triste historia.

2 comentarios:

Gg dijo...

Me encantó. Irradia terror.
Es extraño percatarse de que, por muy mortales que seamos, nos atrevemos a desafiar al destino siempre (=
¿Es malo eso?

Delilah dijo...

Que puedo decir..
me encanta lo que relatas y como lo escribes.

Y sobre Polonia, te doy toda la razon Sari :)

I miss you u.u xD