El Hoy

jueves, 28 de mayo de 2009

Estoy agotada. Sin dormir. Sin hambre. Sin neuronas. Sin fuerza. Pero con estrés, ¿no es raro?.
Estoy recién entrando en una vida adulta que se me hace algo extraña. Camino por el centro sintiéndome perdida, y escucho música que vacila desde Elvis Preasley a HSM, sin importarme que me vea más como una niña disfrazada de mamá que un intento de abogada a la que le duelen los pies y le palpita un ojo.
Me gusta andar con mi carpeta en mano y mis tacones altos. Confundida entre la gente observo a esos oficinistas de traje y cigarro; contemplo a las mujeres de peluquería y lápiz labial marcado; veo la desesperación de aquellos personajes que atrasados corren por las avenidas hasta perderse al interior de la boca del metro, todos entes fundidos en la rutina, en los deberes, en aquellas cosas que dejaron pendientes hasta el último momento.
La burocracia es parte de este mundo que se me muestra como un enorme embudo. Pronto comenzaré a cruzar la parte más estrecha hasta llegar de bocajarro al final de un túnel oscuro y luminoso a la vez, sombreado por lo que no quiero e iluminado por aquello que me motiva a seguir.
Y me río de la gente mientras mis pasos golpean de la acera. Pienso en mis personajes de historias de sueños, e invento una y mil situaciones que se me podrían dar mientras espero en una fila que me den un papel o una información poco relevante.
Quiero seguir adelante en esta batalla que me impuse con el mundo. Demostrar que me la puedo, a pesar de que ahora lo único que quiera sea dormir hasta que un sapo me despierte con un beso. Intentaré seguir marchando al ritmo de los pasos acelerados y estresados de la grande ciudad, extraviándome en las calles grises y haciéndome ver como parte de la decoración de una oficina antigua, de un tribunal enfermo o de una mirada de hombre que se pose en mí al pasar.
Los cambios siempre dicen ser para mejor...
... veremos qué tal me va con esa teoría.

2 comentarios:

Angela dijo...

princesaaaaaaaaaaaaa!!!ya sabes, hay k seguir hacia delante aunk nos sintamos insignificantes, debemos demostrar que valemos y k conseguimos lo k nos proponemos!!!

te kiero!

Anónimo dijo...

Hola mi niña n__n, aparecí por tu blog de casualidad cuando urgueaba tu profile en fanfiction.

Me parece que lo que dices es tan real y agotador...tan palpable que me deprimo. Pero vamos! que se puede, podemos construir castillos en el aire aunque estemos con la boca abierta medio dormida en el vagón del metro. Que se puede sguir y marcar la diferencia de nustras vidas. He leído tus historias y me parecen fantasticas, tienes una inteligencia potente, un rico vocabulario. No te mezclas con la masa, eres única y especial.

Animo! Te cuidas un montón besos!